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octubre 8, 2026
El Auditorio Nacional se pintó de color vino para celebrar el 15 aniversario de Morena; sin embargo, la presencia de Andy López Beltrán y las imágenes en video de su papá, Andrés Manuel López Obrador, fueron el único motor que logró que los asistentes corearan mayor número de consignas de apoyo al partido y llamados a la unidad.
Pero también estuvieron los grandes ausentes: mandatarios que gobiernan bajo el manto del partido oficialista y que no estuvieron presentes, como Delfina Gómez, del Estado de México, y la gobernadora de Sinaloa, Graciela Domínguez. Tampoco estuvieron Rubén Rocha Moya y el senador Enrique Inzunza, acusados de narcotráfico por Estados Unidos.
La celebración fue en Polanco, a donde asistió la militancia del partido, pero no “el pueblo”, tal y como ellos pregonan en sus discursos.
En su breve discurso, Alfonso Durazo consideró que los “adversarios” de su partido están esperando “una división interna.
“Es el error que nuestros adversarios están aplaudiendo en silencio y no descansan. La derecha y la ultraderecha nacional e internacional asedian a nuestro proyecto”, dijo.
Entre los morenistas fundadores se presentaron 16 personajes, entre ellos Héctor Díaz Polanco, Héctor Vasconcelos, Jennifer Cristel Parra, Luciano Concheiro y Luis Linares Zapata, destacando Enrique Semo, quien llegó en silla de ruedas, y el exprocurador de justicia de la Ciudad de México, Bernardo Bátiz.
Entre los fundadores ausentes estuvieron Ricardo Monreal Ávila, Marcelo Ebrard Casaubón, Elena Poniatowska y Paco Ignacio Taibo II.
Otros morenistas que impulsaron el partido, y que no estuvieron presentes fueron Adán Augusto López y Tatiana Clouthier.
Los miembros del partido que fueron relegados a los asientos generales destacaron: Luisa María Alcalde y Gerardo Fernández Noroña.
En una sección del auditorio, los asistentes de Chiapas y San Luis Potosí gritaron al hijo del expresidente “no estás solo”; no obstante, el grito no contagió al resto de los 9 mil asistentes, que seguían esperando el inicio del evento.
A las 6:30 de la tarde inició el espectáculo, al menos eso parecía, porque las grandes cortinas de color rojo del auditorio se abrieron y aparecieron 15 gobernadores, el Comité Ejecutivo Nacional de morena y morenistas fundadores ocupando las 100 sillas instaladas en el escenario.
AMLO es más celebrado que Sheinbaum
En esta fiesta, el más homenajeado fue Andrés Manuel López Obrador, quien apareció en dos videos que narraban su historia. Luego, en otro video apareció Claudia Sheinbaum desde sus inicios en el PRD y después como presidenta; sin embargo, las porras y aplausos no se compararon con los del expresidente.
La euforia por AMLO fue tal que, cuando coreaban el nombre del expresidente, la maestra de ceremonias, Carolina Rangel, anunció que tenía una sorpresa. Todos esperaron a que apareciera López Obrador, pero se trataba de la cantante Eugenia León, lo que provocó un desaire generalizado y risas.
Hubo cinco oradores. El primero fue Alfonso Durazo, presidente del Comité Ejecutivo Nacional de Morena.
“Aquí cabemos todos y en la hora de caminar juntos, en la conformación de coaliciones ganadoras amplias e incluyentes”, dijo.
Y pidió a los morenistas ser coherentes con los ideales del partido.
“Ningún morenista puede ir por la vida con redobles de triunfador”, advirtió.
Luego habló Cuitláhuac García, exgobernador de Veracruz y cercano a López Obrador. Intentó prender al público con arengas contra los partidos de oposición y “gobiernos extranjeros”, pero su discurso no logró el objetivo y al final solo arengó:
“Vuelvo a repetir. Vamos a darle una oportunidad al no fascismo de regresar ni un paso atrás. ¡Viva la unidad de Morena!”. Ese fue el único momento en que todos lo acompañaron con aplausos.
Luego tomó la palabra Camila Martínez, vocera del partido, y después Epigmenio Ibarra, miembro del comité de evaluación de candidatos. En varias ocasiones durante su discurso se le quebró la voz, y fueron los momentos en que más aplaudieron los morenistas.
Al final del encuentro habló la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel quien llamó a la unidad y pidió a todos conducirse con honestidad.
“No podemos permitir que los cargos se alejen de las causas, ni que el poder nos aleje de la gente. Porque los principios solo tienen valor cuando se practican. Hemos luchado por devolver la dimensión ética de la política. Todos debemos honrar el legado de Andrés Manuel”.
El encuentro terminó entre aplausos y, luego de cantar el himno nacional, el auditorio empezó a vaciarse.
Andy López Beltrán siguió robando la atención de los presentes, mientras en otro extremo los 17 aspirantes a gobernadores se despedían de las pocas personas que querían tomarse foto con ellos.
-Con información de LATINUS




